Una investigación de dos años sobre el uso de documentos de identidad falsos llevó a la detención de 48 trabajadores en una planta de fundición de metales en Carolina del Sur. Seis individuos enfrentan cargos estatales, incluidos dos altos directivos de la empresa, según anunciaron las autoridades.
Miembros de agencias de seguridad federal y local realizaron una redada en las instalaciones de Burnstein von Seelen Precision Castings en Abbeville. Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvieron a los trabajadores por supuestas infracciones migratorias. El gerente y el director de recursos humanos de la planta fueron arrestados por contratar a inmigrantes sin autorización legal, informó el fiscal general Alan Wilson.
“Queremos enviar un mensaje de que esto no se trata de ir detrás de personas que intentan alimentar a su familia” comentó Wilson. “Se trata de una conspiración para suplantar identidades y crear documentos falsos”, añadió.
Autoridades han acusado formalmente a los directivos y a otras cuatro personas de fabricar y vender identificaciones falsas. Se espera que los directivos comparezcan ante el tribunal del condado de Richland para enfrentar cargos de asociación delictuosa y fraude de identidad.
Fundada en 1985, Burnstein von Seelen utiliza aleaciones de cobre, latón y bronce para fabricar componentes. La empresa se ubica en el condado de Abbeville, al oeste de Carolina del Sur, cerca de Georgia.
El ICE está revisando el estatus migratorio de los trabajadores detenidos, algunos con órdenes de deportación. Las autoridades señalaron que la investigación sigue en curso, con posibles nuevos cargos y arrestos.
La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de Carolina del Sur busca más información sobre la detención y ha expresado dudas sobre las declaraciones del gobierno. “Estos empleados se presentaron a trabajar, y muchos de ellos no podrán regresar a casa con sus familias”, dijo Jace Woodrum, director de la ACLU.
La investigación comenzó en octubre de 2024 debido a la frustración local por la falta de acción federal contra el robo de identidad. El enfoque cambió con la administración de Donald Trump, que se unió a la pesquisa estatal. La redada fue parte de un esfuerzo más selectivo en las deportaciones, similar a investigaciones de drogas, que buscaba tanto a los usuarios de documentos falsos como a sus proveedores.

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